Querido Nieto
Este es el primer post, que te escribo, para tender un puente de encuentro entre mi vejez y tu juventud, entre mi experiencia y tu ímpetu de vida.
Los seres humanos somos complejos, muchas veces los sentimientos nos tiñen la vida de un color determinado y muchas veces nos confunden.
Es muy complejo escribir sin tomar en cuenta el entorno, tratando de convertirme en tu compañía del futuro, sin resultarte pesado o meloso.
Creo que soy portador de algunos secretos que por la experiencia de vivir me han develado, y puedo asegurarte que el punto fundamental para vivir y amar, es poder despojarte de cualquier tipo de egoísmo, tanto con tus padres, quizás hermanos y cuando encuentres a la persona que ames, nunca seas egoísta, la generosidad te engrandece y te hace doblemente hombre, hombre de bien.
Siempre conjugá el verbo ayudar en todos sus tiempos y formas, nunca niegues una mano a nadie, nunca dejes sola a una persona para evitar ayudarla.
Yo personalmente creo y profeso que venimos a este mundo a evolucionar, y a mi juicio el egoísmo está en las antípodas de la generosidad.
Todos intentamos ser perfectos, queremos aparentar que así los somos y muchas veces mentimos tanto para parecerlo que hasta nos lo creemos.
Solo hay una cosa peor que mentirse a sí mismo, creérselo es un pecado mucho más aberrante.
El egoísmo se apodera del bien mas preciado que todos los humanos tenemos, el tiempo, y lo malgasta de forma banal, tratando de construir una red de odio a tu alrededor.
El tiempo que gastamos los humanos en pelear, discutir y agredir a otros por egoísmo, nos roba la vida y nos proyecta a una vida con grandes rocas de infelicidad.
No sé cuanto hay de cierto en el tema del ADN, no se cuanto podrás heredar de mi, pero te aseguro que evitar el egoísmo ha sido un culto para mí, durante toda mi vida.
No siempre lo he logrado, pero la vocación vive en mí y me preocupa cuando no puedo dominar este tema.
Dios en general y la virgen en particular fueron armas de defensa en mi vida, me ayudaron a sobre llevar un tremendo dolor que jamás pude superar y fue la muerte de mi padre, tu bisabuelo cuando yo tenía solo 7 años.
Quizás algún día puedas tener mi colección de Rosarios, y sumarla a la tuya. Por si aún no lo sabes, fui la primer persona que te regaló un rosario, cuando solo tenías 3 o 4 meses de concebido, y vivías aún en la pancita de tu mamá.
La fe para mi fue un motor que me ayudó a sobrevivir, confío en Dios más que en nada en el mundo, y creo que existe vida después de esta vida.
Sí claro, es FE, no tengo forma de explicarte como es la vida del otro lado de la muerte, pero tengo un sentimiento puro de su existencia apacible del otro lado.
Un defecto que siempre he tenido y que aún no pude superar es que me aferro a todo y no se soltar las cosas, cuando pierdo algo, cuando alguien muere, sufro más de lo debido y sé que eso no es bueno, nunca lo practiques, no te aferres a nada, vinimos sin nada y nos iremos sin nada de este mundo.
Este es el primer post, que te escribo, para tender un puente de encuentro entre mi vejez y tu juventud, entre mi experiencia y tu ímpetu de vida.
Los seres humanos somos complejos, muchas veces los sentimientos nos tiñen la vida de un color determinado y muchas veces nos confunden.
Es muy complejo escribir sin tomar en cuenta el entorno, tratando de convertirme en tu compañía del futuro, sin resultarte pesado o meloso.
Creo que soy portador de algunos secretos que por la experiencia de vivir me han develado, y puedo asegurarte que el punto fundamental para vivir y amar, es poder despojarte de cualquier tipo de egoísmo, tanto con tus padres, quizás hermanos y cuando encuentres a la persona que ames, nunca seas egoísta, la generosidad te engrandece y te hace doblemente hombre, hombre de bien.
Siempre conjugá el verbo ayudar en todos sus tiempos y formas, nunca niegues una mano a nadie, nunca dejes sola a una persona para evitar ayudarla.
Yo personalmente creo y profeso que venimos a este mundo a evolucionar, y a mi juicio el egoísmo está en las antípodas de la generosidad.
Todos intentamos ser perfectos, queremos aparentar que así los somos y muchas veces mentimos tanto para parecerlo que hasta nos lo creemos.
Solo hay una cosa peor que mentirse a sí mismo, creérselo es un pecado mucho más aberrante.
El egoísmo se apodera del bien mas preciado que todos los humanos tenemos, el tiempo, y lo malgasta de forma banal, tratando de construir una red de odio a tu alrededor.
El tiempo que gastamos los humanos en pelear, discutir y agredir a otros por egoísmo, nos roba la vida y nos proyecta a una vida con grandes rocas de infelicidad.
No sé cuanto hay de cierto en el tema del ADN, no se cuanto podrás heredar de mi, pero te aseguro que evitar el egoísmo ha sido un culto para mí, durante toda mi vida.
No siempre lo he logrado, pero la vocación vive en mí y me preocupa cuando no puedo dominar este tema.
Dios en general y la virgen en particular fueron armas de defensa en mi vida, me ayudaron a sobre llevar un tremendo dolor que jamás pude superar y fue la muerte de mi padre, tu bisabuelo cuando yo tenía solo 7 años.
Quizás algún día puedas tener mi colección de Rosarios, y sumarla a la tuya. Por si aún no lo sabes, fui la primer persona que te regaló un rosario, cuando solo tenías 3 o 4 meses de concebido, y vivías aún en la pancita de tu mamá.
La fe para mi fue un motor que me ayudó a sobrevivir, confío en Dios más que en nada en el mundo, y creo que existe vida después de esta vida.
Sí claro, es FE, no tengo forma de explicarte como es la vida del otro lado de la muerte, pero tengo un sentimiento puro de su existencia apacible del otro lado.
Un defecto que siempre he tenido y que aún no pude superar es que me aferro a todo y no se soltar las cosas, cuando pierdo algo, cuando alguien muere, sufro más de lo debido y sé que eso no es bueno, nunca lo practiques, no te aferres a nada, vinimos sin nada y nos iremos sin nada de este mundo.